El pie plano es una condición muy común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la ausencia o disminución del arco plantar, lo que hace que toda la planta del pie entre en contacto con el suelo al estar de pie.
El pie plano, también conocido como pes planus, ocurre cuando el arco longitudinal del pie está completamente caído o nunca se desarrolló adecuadamente. En condiciones normales, el arco del pie actúa como un amortiguador natural que distribuye el peso corporal de manera uniforme durante la marcha.
Dato importante:
Aproximadamente el 20-30% de la población tiene algún grado de pie plano, y no todos experimentan dolor o limitaciones.
El arco aparece cuando el pie no soporta peso pero desaparece al estar de pie. Es el tipo más común y generalmente no causa dolor.
No hay arco incluso sin peso. Puede causar dolor y limitaciones funcionales que requieren tratamiento específico.
Se desarrolla en la edad adulta debido a lesiones, disfunción del tendón tibial posterior o enfermedades degenerativas.
Normal en niños menores de 6 años. El arco suele desarrollarse naturalmente a medida que crecen y fortalecen sus músculos.
La herencia familiar juega un papel importante. Si tus padres tienen pie plano, es más probable que tú también lo desarrolles.
El exceso de peso pone presión adicional sobre el arco del pie, lo que puede hacer que se colapse gradualmente con el tiempo.
Lesiones en el pie o tobillo, especialmente del tendón tibial posterior, pueden provocar el colapso del arco plantar.
Condiciones como diabetes, artritis reumatoide y enfermedades neuromusculares pueden contribuir al desarrollo del pie plano.
Con la edad, los tejidos que sostienen el arco del pie pueden debilitarse naturalmente, llevando a un pie plano adquirido.
Aunque muchas personas con pie plano no experimentan síntomas, algunas pueden presentar:
Aunque el pie plano no siempre requiere tratamiento, existen varias opciones efectivas para aliviar los síntomas y mejorar la función del pie:
Las plantillas ortopédicas a medida son la solución más efectiva para el pie plano. Proporcionan soporte al arco, distribuyen el peso uniformemente y corrigen la alineación del pie.
✓ Alivio inmediato del dolor
✓ Mejora de la postura
✓ Prevención de lesiones
Ejercicios específicos pueden fortalecer los músculos del pie y mejorar el soporte del arco:
Usar zapatos con buen soporte del arco y suelas firmes que no se doblen fácilmente.
Mantener un peso saludable reduce la presión sobre los arcos y previene su colapso.
Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios personalizados y técnicas de estiramiento.
En ZenBody ofrecemos plantillas ortopédicas personalizadas diseñadas específicamente para tu tipo de pie. Nuestros especialistas te ayudarán a encontrar la solución perfecta.
Evita sandalias planas y zapatos sin soporte. Opta por calzado deportivo con buen arco.
Dedica 10 minutos al día a ejercicios de fortalecimiento del arco plantar.
El exceso de peso aumenta la presión sobre tus arcos y puede empeorar el problema.
Si sientes dolor o fatiga en los pies, tómate un descanso y eleva los pies.